Las 22 Principales EVIDENCIAS – NO Bíblicas – De La EXISTENCIA de JESÚS Que No Conocías

Tras publicar mi entrada del «Por que los evangelios fueron escritos en griego y no en hebreo» uno de mis lectores me envió un correo preguntándome si era posible que pudiese demostrar de manera no bíblica la existencia de Jesús, y que lo hiciera por favor «sin citar las referencias a Jesús que salen en el Talmud

Con gusto me dispuse a realizar este trabajo investigativo, especialmente por que no hay un sitio en Internet que los agrupe todos en español. No pretendo añadir nada a la posteridad pero auguro este apartado sirva de provecho u aporte alguno para la Iglesia en el porvenir.

Esta entrada de mi blog no pretende convencer a nadie sobre creer o no en el Jesús de las escrituras, sino guiar al lector que busca la verdad con una mente abierta en la comprensión de que si existen evidencias arqueológicas y documentales bastante importantes y difíciles de refutar sobre la vida, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret que no se encuentran en las escrituras judeo-cristianas. Romper con la idea de que «Jesus fue un cuento creado por la Iglesia Católica en el Concilio de Nicea en el año 300 d.C.» (como leí en Facebook en el comentario de algún ateo), pues dicha idea es falaz y no tiene nada de cierto.

Especialmente considero importante dejar este entrada escrita por que hoy en día crecen los seguidores de la Teoría del Mito de Jesús, una teoría que alega que Jesús en realidad no existió. Quizá usted es uno de ellos. Por favor siga leyendo con paciencia y tolerancia.

¿Y si todo es una gran mentira como el cuento de Papa Noel?

Sabemos de Jesús muchas cosas, sabemos que cumplió al pie de la letra 300 profecías «mesiánicas» del Antiguo Testamento, que dividió la historia universal en un antes y después de El (A.C y D.C) en el calendario occidental, que es objeto de la mayor cantidad de seminarios, debates, conferencias, disertaciones, poemas, tesis, documentales y libros jamás escrito sobre hombre alguno.

Su presencia en artes tan diversas como la arquitectura, la escultura, la pintura, la música, la literatura, el teatro y la cinematografía es posiblemente la más notable presencia que ha tenido ser alguno en estas, es el individuo al cuál se le han realizado más representaciones artísticas.

A la gloria de su nombre se hicieron las mayores conquistas, guerras, tratados de paz y proezas de occidente, su nombre definió marcadamente las cruzadas, el descubrimiento de América y la Reforma Protestante, pasando por la independencia de los EEUU, le dedicaron a El las primeras constituciones del mundo e incluso el primer viaje a la Luna.

Su nombre aporta 1.2 trillones a la economía estadounidense, Bach hacía música para El; se creó la Cruz Roja en su honor, desde el Quijote hasta Bolívar le citaron, Reagan decía consultarlo de noche, Churchill se dedicaba a estudiarlo . Sin duda alguna la figura más importante del hemisferio occidental. Y no durante siglos. Durante los últimos dos milenios: todos los ejércitos que alguna vez marcharon, todas las ciudades que alguna vez fueron construidas; todos los parlamentos que alguna vez se reunieron a deliberar y todos los reyes y políticos que alguna vez gobernaron, todos ellos juntos, no han afectado la vida del hombre en esta tierra con tanta fuerza como lo ha hecho Jesús.

Pero ¿y si todo no es más que un mito?

Los cristianos creen que existió simplemente por que los evangelios lo dicen ¿Pero que hay de registros antiguos no bíblicos?; En realidad, aún quitando la Biblia, la evidencia histórica es tan grande y extraordinariamente abrumadora, actualmente ningún historiador profesional se atrevería a descartar la existencia de Jesús de Nazaret, tan es así que la prestigiosa Enciclopedia Británica utiliza 20 mil palabras para describir su persona, requiriendo así más espacio que la descripción de Aristóteles, Julio Cesar, Buda o Napoleón.

Sin embargo, pese a los descubrimientos del algúna vez escéptico Dr. Ron Wyatt, pese a la incontable evidencia arqueologica que da fe de que la Biblia es verdad, hoy en día, muchos dudan de si en verdad se trata de un personaje de ficción o uno histórico.

Dicen que se trata de un mito, una leyenda, incluso un argumento que toma popularidad que Jesús es una copia de otras deidades del mundo pre-cristiano, argumento que ha sido bastamente refutado por historiadores, mitólogos, teólogos y antiquistas. Otros alegan que es un popurri plagiado por una mezcla de varios dioses de la antigüedad que supuestamente compartirían varios de los atributos que se le dan a Cristo. Otros hablan de que fue un invento judío para hacer dinero, un negocio redondo.

Ni siquiera el mismo Moisés ha sido tan puesto a duda pese a que el manuscrito más antiguo de la Toráh que se ha encontrado tiene 800 años, mientras el manuscrito más antiguo que se ha encontrado de los evangelios data de hace 1.930 años, por otro lado, de Moisés hay menos evidencia arqueológica que de Cristo, ¿por qué este ataque tan focalizado?, ¿serán ciertas todas estas acusaciones?.

Mi pregunta para todos ellos sería: ¿Que evidencias tienes de que Jesús NO existió? si hasta quien es conocido como el «sumo pontífice de los ateos» Richard Dawkins ha reconocido tras su investigación personal que Jesús si existió, pero esto no es suficiente para usted, usted necesita más que eso, por ello he creado esta entrada de blog, lea con cuidado, lea con detalle.

Lo cierto es que mientras las opiniones van y vienen sobre si lo que tenemos hoy es lo mismo que escribieron los antiguos; existen más de 24.000 copias de los manuscritos griegos antiguos del Nuevo Testamento, de diversos autores, encontrados en diferentes épocas y lugares (mucho más que cualquier otro escrito antiguo). A mayor cantidad de copias, más fehaciente se hace la idea de que tenemos lo más cercano al texto original. Para 2014 habían 66.000 manuscritos encontrados que daban fe de la resurrección de Jesús.

Este hecho da suficiente peso para argumentar que podemos estar bastante seguros de que las formas originales de los escritos del Nuevo Testamento se han transmitido con precisión, sin embargo esto no es suficiente para convencer a los escépticos (y en realidad nada lo es). Aunque no parece algo cierto, han sido justamente científicos e investigadores ateos quienes más han arrojado luz sobre las evidencias arqueológicas y registros del mundo antiguo sobre este álgido tema.

» La muerte de Jesús como consecuencia de la crucifixión es indiscutible.» – Gerd Ludemann (Prominente catedrático ateo alemán)

El no necesita defensores; Sin embargo es constantemente Jesús, sólo El y ningún otro líder espiritual el blanco principal de las burlas y ataques del ateísmo, por ello amigo escéptico, es hora de cambiar el clima de las ideas, le invito a refutar – con pruebas – una por una las siguientes evidencias sobre la vida, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret.

La historicidad de Jesús es un tema tan cargado de política, religión y emotividad que es difícil separar la fe de la historia y estudiarlo con neutralidad, dejémos de un lado la religión y las emociones, vayamos al periodismo y evaluémos, pues hay más evidencia de su existencia que de la de Platón o Sócrates (que sabemos que existieron solamente por sus propios escritos y nadie hoy duda de su existencia y cuyos manuscritos más antiguos sabemos que son «copias de copias» que datan del año 900 d.C), invito al lector a desaparecer el miedo a la controversia y a la aceptación de los hechos tal y como son.

La existencia de Jesucristo va más allá de cualquier duda razonable, todo fuera de los evangelios, todo dicho por arqueólogos, eruditos y estudiosos del mundo antiguo (varios ateos entre ellos). Y es que hoy por hoy no es posible negar el hecho de que un humilde maestro (Rabbi) llamado Yeshua de alrededor de 30 años existió y causó grandes impresiones en el Israel hace dos milenios y sus seguidores se expandieron por todo el mundo conocido. Ni siquiera para los religiosos judíos que escribieron el Talmud y la Mishná (varios de quienes aseguran haber vivido en la misma época de Jesús) quienes se le oponían y le llamaban «Yeshu el mago» negaron su existencia, y es que su vida, asesinato y resurrección están fielmente retratadas en cientos de evidencias históricas no bíblicas, hoy hablaremos de las 22 más asombrosas.

«Los hechos son hechos, no desaparecen por que no se sienta cómodo con ellos» – Francis Schaeffer

Fuentes NO Bíblicas de la Existencia de Jesús

No se asuste, no hablaremos de la Palabra de Dios, ni tampoco de los otros supuestos libros sagrados que mencionan a Jesús como el Talmud, el Corán, los Evangelios Apócrifos/Gnósticos, el Curso de Milagros, el Catecismo Romano, el Caballo de Troya de Benitez, el Libro de Mormón, el Libro de Urantia, u otros libros que han dado origen a sectas como el Plan Divino de las Edades de Charles Russell, el Conflicto de los Siglos de Elena White, la Dianética de Ron Hubbard o Conversaciones con Dios de Neal D. Walsh etc, etc, etc. En dónde Jesús es el protagonista y sus escritores prometen haber recibido revelación directa de El mismo. Nada de esto encontrará en las siguientes líneas.

Nos referiremos exclusivamente a lo que dijeron personajes del mundo antiguo sobre un Jesús al que tenían cerca, especialmente contemporáneos, enemigos y fundamentalmente del Imperio Romano. Agregaremos argumentos de debate y descubrimientos arqueológicos para soportar nuestra tesis. Incluiremos testimonios sobre el cristianismo y sus milagros de personas que eran enemigas del cristianismo que vivieron en el primer siglo y que dejaorn escritos sus testimonios en los anales de la historia.

A mayor cantidad de fuentes NO BÍBLICAS sobre la vida, muerte y resurrección que sean contemporáneas a la época de Jesús, más difícil es refutar la idea de que «la Iglesia católica se lo inventó«, de que es un «negocio judío para hacer dinero»; Lea con atención. Lea con mente abierta. Y refute, espero con ansias que lo haga. De verdad espero su refutación.

1. TÁCITO:

En este conocido documento antiguo el cronista Tácito informa cuál era la situación de Roma en ese entonces, en el año 64, sobre el gran incendio romano, dentro de su informe incluye que Nerón culpó de dicho incendio a los cristianos quienes derivaron su nombre de un tal hombre llamado Christus (del latín), o Cristo.

Tácito conocía su historia pues recalca que «sufrió la pena extrema«, obviamente aludiendo al método romano de ejecución conocido como crucifixión o «Stauros«. Luego dice que esto ocurrió durante el reinado de Tiberio y por la sentencia de Poncio Pilato. Tácito no había leído los evangelios, pero conocía estos detalles por que en ese momento tenía acceso a información del Imperio como cronista oficial y senador que era. Aquí la cita completa:

» Nerón atribuyó la culpa (…) a una clase odiada por sus abominaciones, llamados cristianos por el populacho. Christus, de quien el nombre tiene su origen, sufrió la pena extrema durante el reinado de Tiberio a manos de (…) Poncio Pilato, y una superstición más traviesa, así comprobada por el momento, estalló de nuevo no sólo en Judea, la primera fuente del mal, pero incluso en Roma (…)» – Anales (Libros XI-XVI)

2. PLINIO EL JOVEN:

Esta es una referencia no cristiana sobre Jesús que describe con detalles la cantidad de dolor e injusticias que soportaban los primeros cristianos del Siglo I para mantener su «mito» perdiéndolo todo por dicha «superstición»; aquí Gayo Plinio saluda al emperador Trajano, por favor lea la descripción de los cristianos del primer siglo y su inmovible testimonio de haber estado cerca de Jesús, a quien Plinio llama Cristo, al igual que Tácito, su contemporáneo.

» Es costumbre para mí, mi señor, consultarte acerca de todas las cosas sobre las que dudo. ¿Quién, en efecto, puede guiar mejor mi irresolución o instruirme en lo que no sé?
Jamás he participado en los procesos contra los cristianos: por ello, desconozco qué suele castigarse o perseguirse y hasta qué punto. Y no he dudado poco si acaso se hace alguna distinción de edad o, por tiernos que sean, en nada difieren de los más robustos; si hay perdón para el arrepentimiento, o si el que fue completamente cristiano no obtiene alguna ventaja al haber dejado de serlo. Si se castiga el mero hecho de llamarse cristiano, en caso de que no se hayan cometido delitos, o si se castigan los delitos asociados a tal nombre.
Entretanto, esta es la norma que he seguido para con aquellos que hasta mí han sido traídos como cristianos. A ellos mismos les pregunté si eran o no cristianos. A quienes confesaron que sí les pregunté una segunda y una tercera vez, con la amenaza de suplicio; ordené que se ejecutara a los que perseveraban. Yo no dudaba, en efecto, de que, al m
argen de lo que confesaran, debía castigarse la pertinacia y la obstinación cerrada. Hubo otros de similar desvarío a los que apunté para que fueran enviados a Roma, ya que eran ciudadanos romanos. Poco después, como suele ocurrir, al extenderse la acusación por causa del mismo proceso, se dieron situaciones variadas. Se hizo público un libro anónimo que contenía los nombres de muchas personas. Quienes negaban que eran cristianos o que lo hubieran sido, una vez que por medio de una fórmula mía imploraron a los dioses y suplicaron con incienso y vino a una imagen tuya que había ordenado colocar para este cometido, junto a unas figuras de los dioses, y una vez que, además, blasfemaron contra Cristo, cosas que dicen que no pueden ser obligados a hacer quienes en verdad son cristianos, consideré que podía dejarlos libres. Otros, nombrados por un delator, declararon que eran cristianos y poco después lo negaron; dijeron que lo habían sido ciertamente, pero que habían dejado de serlo, algunos hacía ya tres años, otros ya muchos años antes, alguno incluso veinte. Asimismo, todos ellos adoraron una imagen tuya y las figuras de los dioses y, además, blasfemaron contra Cristo. Aseguraban, asimismo, que toda su culpa o su error no había sido más, según ellos, que haber tenido por costumbre reunirse un día señalado antes del amanecer, cantar entre ellos, de manera alterna, en alabanza a Cristo como si fuera un dios, y comprometerse mediante juramento no a delinquir, sino a no robar, ni cometer pillajes ni adulterios, a no faltar a su palabra ni negarse a devolver un depósito cuando se les reclamara. También decían que, una vez realizados estos ritos, tenían por costumbre separarse y reunirse de nuevo para tomar el alimento, totalmente corriente e inocuo, pero que dejaron de hacerlo tras mi edicto, por el cual, según tus mandatos, había prohibido que hubiera asociaciones. Así pues, creí aún más necesario inquirir también, mediante el tormento de dos esclavas que eran llamadas “ministras”, qué había de verdad. No encontré ninguna otra cosa más que una superstición depravada y desmesurada.
Por ello, aplazada la indagación, me he apresurado a consultarte. A mí me parece que se trata de una cuestión digna de consulta, sobre todo a causa del número de personas que corren peligro (de ser juzgadas). Hay mucha gente, en efecto, de todas las edades, de todas las condiciones y de ambos sexos incluso que son llamados a juicio y seguirán siendo llamados. Y el contagio de esta superstición no se ha extendido tan sólo por las ciudades, sino también por las aldeas y los campos; aún así, parece que puede detenerse y corregirse. Sin embargo, hay suficiente constancia de que los templos, casi ya abandonados, han comenzado a frecuentarse, y que se vuelven a celebrar los sacrificios rituales, hace tiempo interrumpidos, y que se vende por todas partes la carne de las víctimas, para la que hasta ahora no se encontraban sino escasísimos compradores. De esto es fácil deducir qué cantidad de personas podría enmendarse si hubiera lugar para el arrepentimiento.»

3. CELSO

Celso fue un destacado filósofo de la escuela de Platón, un gran oponente al cristianismo en sus primeras etapas. Celso, elaboró en su «Discurso verdadero contra los cristianos» una de las mayores criticas en contra del cristianismo con el fin de hacer ver a los cristianos como la escoria de la sociedad de su época, gente amable a la que le gustaba sufrir por que era débil y pensaban que al hacer bien a sus torturadores serían beneficiados en el cielo.

Al mismo tiempo exalta los dioses no cristianos y el sistema de justicia pre-cristiano como superiores. Orígenes de Alejandría refuta con pruebas y lógica cada uno de sus puntos en su tratado «Contra Celso«, es importante destacar que todo lo que escribe Celso lo hace sin haber leído alguna vez los evangelios, su libro también esta lleno de mentiras, dice que todos los milagros de Cristo no eran más que magia negra y por ejemplo dice que «su madre María estaba condenada por adulterio y tuvo un hijo por un cierto soldado llamado Pantera». Dicha afirmación ha sido sobreseída a lo largo de la historia, no sólo por el carácter marcadamente anticristiano de la obra, sino también por la ausencia de referencias y pruebas que aporta Celso, quién como en tantas cosas se nutría de fuentes indirectas. La mención al amancebamiento de dicho soldado con una judía que dió como fruto a Jesús de Nazaret fue tenida por tanto como pura difamación interesada de un autor que pretendía restaurar la antigua religión de los dioses olímpicos ante el imparable avance del cristianismo. Lo interesante del testimonio de Celso es que ni siquiera uno de los primeros y más fervientes anti-cristianos del siglo I y II dudaron de la existencia de Jesús.

4. SUETONIO

El historiador romano Suetonio (c. 69–c. 122) hace referencia a los primeros cristianos y una referencia a Cristo en su obra Vidas de los Doce Césares. Una declaración en Divus Claudius 25 involucra las agitaciones de la gran comunidad judía de Roma que condujeron a su expulsión de la ciudad por Claudio en el año 49, y es el mismo evento mencionado en los Hechos de los Apóstoles.

En Claudius 25 Suetonio se refiere a la expulsión de los judíos por Claudio y declara:«Dado que los judíos hicieron constantemente disturbios por instigación de Cristo, él los expulsó de Roma.» En los Hechos de los Apóstoles 18:2 Lucas escribe el mismo relato: «Y halló a un judío llamado Aquila, natural del Ponto, recién venido de Italia con Priscila su mujer, por cuanto Claudio había mandado que todos los judíos saliesen de Roma. Fue a ellos.»

Los historiadores debaten si el gobierno romano sabía distinguir entre los cristianos y los judíos antes de la modificación de Nerva del Fiscus judaicus en el año 96. Quizá por ello preferían expulsarlos a todos. A partir de la modificación ya era más fácil distinguirlos: los judíos practicantes pagaban impuestos, los cristianos se rehusaban a pagarlos.

En el pasaje de Nero 16 Suetonio se refiere a una serie de decisiones de Nerón para el orden público, uno de las cuales es el castigo de los cristianos.​ Estos castigos son generalmente datados en alrededor del año 64 d. C.,10​ el año del gran incendio de Roma. En este pasaje de Suetonio describe el cristianismo como una superstición (superstitio) al igual que sus contemporáneos, Tácito y Plinio. Quienes creían en los dioses olímpicos.

5. MAR BAR SERAPION

En el año 73 d.C (tan sólo 40 años después de la muerte y resurrección) Mara ben Serapión, a veces escrito Mara bar Sarapión – un filósofo estoico y pagano de la provincia romana de Siria – escribe una carta en siríaco a su hijo, (que también se llamaba Serapión) en dónde se opone a la tiranía romana y hace una de las primeras referencias no bíblicas y no cristianas a la crucifixión de Jesús. La carta se refiere al trato injusto de los «tres hombres sabios«: el asesinato de Sócrates, la quema de Pitágoras, y la ejecución de «el rey sabio» de los judíos.

Así dice el pasaje de la carta que nos concierte al tema en cuestión: «¿Qué más podemos decir, cuando los sabios están forzosamente arrastrados por tiranos, su sabiduría es capturada por los insultos, y sus mentes están oprimidas y sin defensa? ¿Qué ventaja obtuvieron los atenienses cuando mataron a Sócrates? Carestía y destrucción les cayeron encima como un juicio por su crimen. ¿Qué ventaja obtuvieron los hombres de Samo cuando quemaron vivo a Pitágoras? En un instante su tierra fue cubierta por la arena. ¿Qué ventaja obtuvieron los judíos cuando condenaron a muerte a su rey sabio? Después de aquel hecho su reino fue abolido. Dios, de manera justa, vengó aquellos tres hombres sabios: los atenienses murieron de hambre; los habitantes de Samo fueron arrollados por el mar; los judíos, destruidos y expulsados de su país, viven en la dispersión total. Pero Sócrates no murió definitivamente: continuó viviendo en la enseñanza de Platón. Pitágoras no murió: continuó viviendo en la estatua de Juno. Ni tampoco el rey sabio murió verdaderamente: continuó viviendo en la «nueva ley» que había dado.​»

6. EL OSARIO DE JACOBO

Un osario es donde – según la tradición judía – reposan los huesos de los fallecidos. En el año 2002 fue encontrado en Israel el «Osario de Jacobo»; La caja de piedra caliza fue encontrada sellada, de 50 centímetros de largo y unos 27,5 de ancho, mostrando en una de sus caras el siguiente texto en arameo, escrito con una forma de cursiva usada en la época, según los expertos, sólo entre los años 10 y 70 del siglo I: ‘Ya’akov bar Yosef akhui di Yeshua’ (‘Jacobo, hijo de José, hermano de Jesús’). Fue expuesta en Jerusalem como uno de los hallazgos más importantes relacionados a la Biblia.

Si bien este hallazgo va en contra de la doctrina y tradición de la Iglesia Católica de que María fue siempre virgen y no tuvo más hijos, concuerda con los pasajes bíblicos que afirman que Jesús tenía hermanos y por ende María tuvo otros hijos después de él, siendo Jacobo (también conocido como Santiago) uno de ellos (Mateo 12:47, Marcos 6:1-6, Juan 7:5, Hechos 1:14, 1 Corintios 9:5)

7. LUCIANO DE SAMOSATA

Luciano de Samosata fue un escritor satírico y conferencista viajero griego muy conocido en su tiempo. Teniendo en cuenta que la comprensión de Luciano de las tradiciones cristianas tiene lagunas y errores significativos, es improbable que haya leído los evangelios, y mucho menos que sus escritos hayan sido influenciados por los cristianos, y puede, por eso mismo, proporcionar una declaración independiente sobre la crucifixión de Jesús.

Luciano de Samósata, escribió en griego lo siguiente. La obra en la que aparece esta referencia marginal a la crucifixión de Jesús es De morte Peregrini y se cree que la escribió entre el 160 y el 170 d.C. En el siguiente párrafo, Luciano, ya anciano, escribe burlonamente sobre la crucifixión de un tal «sofista» como un hecho real y sobre los seguidores del mismo:

“Después, por cierto, de aquel hombre a quien siguen adorando, que fue crucificado en Palestina por haber introducido esta nueva religión en la vida de los hombres… Además su primer legislador les convenció de que todos eran hermanos y así, tan pronto como incurren en este delito, reniegan de los dioses griegos y en cambio adoran a su sofista crucificado y viven de acuerdo a sus preceptos.” – De morte Peregrini, 13

8. FLAVIO JOSEFO

En el año 63 D.C un investigador, aristócrata y cronista judío llamado Flavio Josefo – quien es usado largamente hoy por historiadores del mundo judío y romano – da un testimonio histórico sobre Jesús que ha sido tomado como una evidencia fuerte de su existencia pues habla directamente de Jesús como una persona real. La descripción que da de Jesús concuerda con la de Galatas 1:19.

En sus dos grandes obras, La guerra judía y Antigüedades judías, ambas escritas en griego para gente educada y alfabeta de la época, Josefo trató de apelar a los aristócratas del mundo romano, presentando el judaísmo como una religión admirable por su profundidad moral y filosófica. Sólamente menciona a Jesús y al cristianismo como un hecho histórico más no para apoyar o despotricar, sin embargo Josefo debe haber tenido acceso a registros históricos del Israel de los días de Jesús gracias a los Emperadores Flavios, claramente no se puede escribir una obra de historia tan voluminosa sin contar con registros que sustenten la misma, interesante que no sólo nos da cuenta de la existencia de Jesús sino también de su resurrección:

«En aquel tiempo apareció un tal Jesús, un hombre sabio [si es lícito llamarlo hombre, porque fue autor de hechos asombrosos, maestro de gente que recibe con gusto la verdad]. Y atrajo a muchos judíos [y a muchos de origen griego. Era el Cristo]. Y cuando Pilato, a causa de una acusación hecha por los hombres principales entre nosotros, lo condenó a la cruz, los que antes lo habían amado no dejaron de hacerlo. Porque se les apareció al tercer día vivo de nuevo; [los profetas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él]. Y hasta este mismo día la tribu de los cristianos, llamados así a causa de él, no ha desaparecido.» (Capítulo XVIII de Antigüedades de los judíos).

La segunda referencia de Jesús que hace Josefo es incidental y es para identificar al hermano de Jesús, Santiago, el líder de la iglesia en Jerusalén. Aprovechando la ausencia temporal del gobernador romano, entre la muerte de Festo y la llegada del gobernador Albino el 62 dC, el sumo sacerdote Ananías instigó la ejecución de Santiago. Josefo lo describió así:

[…] Por lo tanto, este tipo de persona [es decir, un saduceo sin corazón], Ananias, pensando que tenía una oportunidad favorable porque Festus había muerto y Albinus estaba todavía en camino, convocó a una reunión [literalmente, “sanhedrin”] de jueces y trajo al hermano de Jesús-que-es-llamado-Mesías … Jacob [Santiago] por nombre, y algunos otros. Él hizo la acusación de que habían transgredido la ley, y se los entregó para ser apedreados […] (Capítulo XX de Antigüedades Judías).

Sin embargo, hay una hipótesis de que los textos marcados entre corchetes o paréntesis fueron incluidos por cristianos, se conoce como «la hipótesis de las interpolaciones», el problema es que todos los códices o manuscritos del trabajo de Josefo contienen el texto en cuestión; para mantener la falsificación de este texto debemos suponer que todas las copias de Josefo estaban en manos de los cristianos, y fueron cambiados de la misma manera y por el mismo individuo / grupo de personas.

Un dato importante a favor de la autenticidad del testimonio flaviano es que Eusebio (Hist. Eccl., I, xi; cf. Dem. Ev., III, v) Sozomeno (Hist. Eccl., I, i), Nicéforo (Hist. Eccl., I, 39), Isidoro de Pelusium (Ep. IV, 225), San Jerónimo (Catal.Script.Eccles. XIII), Ambrosio, Casiodoro, etc., recurren al testimonio de Josefo, lo que hace pensar que en el tiempo de estos ilustres escritores no debían de existir dudas en cuanto a su autenticidad.

9. JUSTINO EL MÁRTIR

Justino fue uno de los primeros filósofos y apologetas cristianos, se cree que vivió entre el año 100 y el 150 o 160 d.C, su familia era pagana y de habla griega por lo que fue educado bajo ese contexto cultural y religioso.

Sin embargo se convierte al cristianismo tras estudiar las profecías mesiánicas judías. Justino escribe varios tratados, debates y libros, especialmente dirigidos a la nobleza en defensa del cristianismo. Su libro «Diálogo con Trifón» establece un debate con un rabíno judío llamado Tryphon – quien tampoco niega la existencia de Jesús – es posiblemente el diálogo más conocido.

La importancia de Justino Martir en esta entrada es que en cada una de sus apologías al Emperador Antonio Pio y al Senado Romano – quienes tampoco refutan la idea que Jesús haya existido – el demuestra como la existencia de Cristo, su vida, muerte y resurrección estaba totalmente de acuerdo con los principios de la filosofía, la ética, la lógica, la razón, el pensamiento griego, el pensamiento estoico y como todo Cristo concordaba con las profecías del Antiguo Testamento. Son buenos argumentos para todo aquel que dude que la existencia de Cristo no fue tal y cómo la dicen los evangelios por considerarla poco lógica, poco creíble o fútil.

10. DIOCLECIANO, SULPICUS SEVERUS, YEDIDIAS COHEN, ETC, ETC DIERON FE DE SU EXISTENCIA

Cayo Aurelio Valerio Diocleciano, dálmata de origen, fue uno de los Emperadores Romanos que mas reformas hizo en el Imperio. Diocleciano persiguió a la Iglesia primitiva, especialmente por no adorar al César como Señor sobre todos, les persiguió férreamente sin embargo nunca negó la existencia de Jesús, a quien consideraba un «individuo santo» y «un hombre humilde»

Sulpicius Severus fue discípulo y biógrafo de Martín de Tours, uno de los pades de la Iglesia. Es reconocido por haber descrito la persecusión a los cristianos por parte Nerón a quien llegó a decir que era el anticristo mismo, entre las crónicas que escribe se recogen varios milagros y apariciones de Jesús mismo a la Iglesia primitiva perseguida para darles animo y esperanza en el cielo que les aguardaba a los mártires.

Yedidias Cohen fue otro contemporáneo a Jesús y los Apóstoles. Fue un poeta y escritor judío helenizado también conocido como el Filón de Alejandría por que vivía en la ciudad de Alejandría, que en ese momento era el centro del comercio y la cultura griega. No menciona directamente a Jesucristo, pero en sus escritos teológicos sobre el Antiguo Testamento hace referencia al «Hijo de Dios» el cuál es el «Verbo / Logos» y también es el «Primogénito de la Creación», también se refiere a Dios como una «triada» dando a entender que posiblemente habría leído el evangelio de Juan y a Pablo sobre estos aspectos del Cristo.

Numenio de Apamea por otro lado, fue uno de los filósofos griegos racionalistas neo-platónicos y neo-pitagóricos más destacados y populares del Siglo II, vivió en Apamea (Siria) y Roma. Hoy todo lo que se conoce de su trabajo son solo fragmentos de papiro. Sin embargo sabemos que, habiendo podido negar su existencia, hizo referencia a Jesús. Aquí puedes revisar en inglés los fragmentos que contienen sus ideas sobre Dios, Moises y Jesús.

En otro orden de ideas Quintus Curtius Rufus fue un historiador romano oficial posiblemente entre el reinado del Emperador Claudio (41–54 d.C) o Vespasiano (69–79 d.C), en su único trabajo conocido «Historias de Alejandro el Grande», o más completamente Historiarum Alexandri Magni Macedonis Libri Qui Supersunt, (Todos los libros que sobreviven de las historias de Alejandro el Grande de Macedonia) en dónde basado en fuentes griegas, registra el asedio de Tiró por Alejandro y dice que cerca de 2.000 personas fueron crucificadas «como el Cristo«. No negó su existencia. Es importante resaltar que este Quintus Curtius Rufus es diferente a Quintus Tineius Rufus (aunque posiblemente eran familiares), el cónsul y senador romano que controló las primeras revueltas judías.

Y la lista de gente prominente o sabios contemporáneos a Jesús no-cristianos que dan fuerza a los relatos de los evangelios puede continuar, he colocado estos por que me parecen de interés. Para que luego llegue un milenial y te diga que Cristo no existió sino que fue inventado.

11. EL HALLAZGO DEL MONTE PALATINO:

El burro crucificado del monte palatino (también conocido como el grafito de Alexámenos) es un grafiti encontrado en un muro en el monte Palatino, en Roma. Se lo considera la primera representación pictórica conocida de la crucifixión de Jesús.

La mayoría de los estudiosos concuerdan en que la inscripción es una representación satírica contra los cristianos. La imagen de Jesús con cabeza de burro y su representación en la cruz habrían sido consideradas insultantes por la comunidad cristiana de la época.

La cabeza de asno sugiere la acusación en sorna de onolatría (adoración de un asno), que se dirigía entonces contra los cristianos. Tertuliano, quien escribió a fines del siglo II y principios del III, señala que pesaba sobre cristianos y judíos la acusación de ser adoradores de «una deidad con cabeza de asno«. También menciona a un apóstata judío que llevaba una caricatura de un cristiano con orejas y pezuñas de asno, titulada «Deus Christianorum Onocoetes» o «El dios de los cristianos ha sido engendrado por un asno»  Ante Pacem: Archaeological Evidence of Church Life before Constantine (1985).

12. INSCRIPCIONES ENCONTRADAS EN LA ANTIGUA PRISIÓN DE MEGGIDÓ

En el año 2018 la prensa israelí publicó un hallazgo impresionante en una antigua prisión británica. Algunos de los hallazgos más extraordinarios dentro de los terrenos de la prisión de Megiddo fueron hechos por prisioneros, excavando de 2003 a 2008 bajo los auspicios de la Autoridad de Antigüedades y Tepper. Fue un recluso quien en 2005 destapó un mosaico bien conservado, de 54 metros cuadrados, que tenía un mensaje extraordinario que transmitir.

El gobierno de Israel concluye en que este mosaico fue hecho después de la destrucción de Jerusalem en el año 70, posiblemente hacia el 230, muy temprano en la era cristiana, en dónde faltaba mucho para su aceptación universal, el mosaico tiene tres inscripciones en griego antiguo, una de las cuales llama explícitamente a Jesús una deidad.

 Akeptous quien ama a Dios, ha ofrecido esta mesa a Dios Jesucristo como un memorial ”, dice el escrito, en letras teselas negras de 7,5 a 9 centímetros de altura. Se cree que Akeptous es el nombre de una mujer que pagó por una mesa de comunión que probablemente sirvió para la ceremonia eucarística. Las iglesias no existíeron sino hasta después del siglo III. Pero el cristianismo ya existía, y ​​aunque una familia de romanos parecen haber vivido en algunas de las habitaciones de la casa, la del mosaico probablemente habría sido una sala de oración. En el lugar también se encontraron un conjunto de peces dibujados, los arqueólogos dicen que esta era la clave secreta de los cristianos en aquellos años de dura persecución.

Esto me recuerda a Claudius Lysias quien siendo un comandante romano ayudó a Pablo, es posible que hubiesen soldados romanos o gente de la élite abrazando el cristianismo en secreto como Cornelius el centurión que tuvo un encuentro con Pedro.

13. DESCRIPCIÓN EXACTA DE LOS SITIOS Y PERSONAS:

Una prueba de que el Jesús histórico de los evangelios existió es por el argumento de «objetividad demostrable» esto significa que la mayoría de los nombres, personajes y lugares descritos en los cuáles Jesús estuvo han sido descubiertos por la arqueología, se ha descubierto que varios de estos sitios en realidad si existían:

Israel ha sido el destino favorito de arqueólogos y antropólogos desde la fundación de dicha nación hace 7 décadas, los impresionantes hallazgos arqueológicos. Pero más allá de los hallazgos arqueológicos usted puede ir a Google y colocar algún lugar que encuentre en los evangelios, como por ejemplo «El río Jordan», «Capernaum», El Mar de Galilea», «Gólgota», «Jardín de los Olivos» o «Belén» y presionar Enter. Todo esto existe en la vida real, es difícil imaginar que una historia de ficción contenga tantos detalles de la vida real en cada verso. LOS HECHOS EN LOS EVANGELIOS COINCIDEN CON LAS CRÓNICAS DE LOS REGISTROS HISTÓRICOS DE SU TIEMPO.

Marcus Fabius Quintilianus (conocido como Quintiliano) era un educador y aristócrata romano de Hispania que vivió entre el 35 y el 95 d.C., en su libro Declaraciones Mayores (6:9) describe que la manera de «rematar» a los crucificados era atravesándoles una lanza desde sus costillas hasta el corazón. ¿No le parece demasiada coincidencia con el relato descrito en Juan 19:34-35?

La siguiente imagen es de una losa de piedra caliza fue encontrada en Cesarea Marítima, Israel, en 1961. Fue hecha originalmente en 30 d.C. Está escrito en latín «Tiberium Pontius Pilate prefecto de Judea», la inscripción aquí expuesta es el único artefacto conocido con el nombre de Poncio Pilato. Se trata de una inscripción dedicatoria de un edificio, probablemente un templo, construido en honor del emperador Tiberio. Poncio Pilato fue el quinto prefecto romano de Judea, que gobernó durante diez años, se conoce en la Biblia como el que condenó a muerte a Jesús (Mateo 27). El artefacto mide aproximadamente 32 pulgadas de alto y ahora se encuentra en el Israel Antiquities Authority.

14. FLEGÓN DE TRALES, THALLUS DE TROYA Y JULIUS AFRICANUS REGISTRARON EL MISMO EVENTO DEL «APAGÓN Y TERREMOTO MUNDIAL»

En 3 de los 4 evangelios se relata que el sol se oscureció el día de la crucifixión de Jesús desde el medio día hasta las 3 de la tarde, luego dice que hubo terremotos. Fuentes antiguas no-Bíblicas confirman esto. Una de ellas se encuentra registrada en Antigüedades judías de Flavio Josefo. Pero sin duda la más famosa es la del Flegón de Trales quien lo registra en su historia titulada Olimpiadas:

« Durante el cuarto año de la doscientas segunda olimpiada, [32-33 d.C.] sobrevino un eclipse de sol mayor que cuantos se habían visto anteriormente: a la hora sexta del día se declaró una noche tan oscura [mediodía], que las estrellas aparecieron en el cielo, y un terremoto destruyó en Bitinia varios edificios de la ciudad de Nicea,

  • Como Flegón lo entendía claramente, este no era un eclipse ordinario, y lo describe como extraordinario. Lo que quizás no hemos entendido es que la oscuridad no la causó la sombra de la luna.

Sexto Julio Africano nació en el año 160 d.C Aelia Capitolina (antigua Jerusalén)​ y fue oficial al servicio del emperador Septimio Severo. Alejandro Severo le encargó organizar una biblioteca para él en Roma. Se dedicó al estudio de la historia y a la apologética helenista.

Julio Africano menciona el reporte de la oscuridad muy parecido al descrito por Flegón, y también un reporte similar de la oscuridad de Talo, quien redactó su Historia alrededor de los años 50-100 DC. s.

Por TODO EL MUNDO oprimió una temerosa oscuridad; y las piedras fueron rasgadas por un terremoto, y fueron derribados muchos lugares en Judea y en otros distritos. A esta oscuridad Talo, en el tercer libro de su Historia, se refiere como, en mi opinión parece sin razón, un eclipse solar general.” — TRALIO, OLIMPIADA

Talo, por otro lado, también conocido como Thallus de Troya fue uno de los primeros historiadores que escribió en griego koiné. Escribió una historia en tres volúmenes del mundo mediterráneo desde antes de la Guerra de Troya hasta la 167ª Olimpíada, 112-108 a. C., o quizás hasta la 217ª Olimpiada. También menciona el hecho de que el mundo se oscureció previo a un terremoto, Talo pensaba que la tierra era plana por lo que atribuye esta densa oscuridad en todo el planeta a un simple eclipse solar.

15. ANTIGUA INSCRIPCIÓN EN PIEDRA ENCONTRADA EN ISRAEL

Este fue un hallazgo del año 2021, es el más reciente de los aquí enumerados. Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo recientemente por la Autoridad de Antigüedades de Israel en el pueblo de Tayibe en el Valle de Jezreel revelaron una inscripción de dedicación a Jesús, hijo de María.

Los investigadores afirman que la inscripción pertenecía al marco de una puerta. Está escrita en griego y tallada sobre piedra. La inscripción fue descubierta durante una excavación que lleva a cabo la Autoridad de Antigüedades de Israel, y forman parte de los trabajos previos a la construcción de una carretera interna en la aldea de Tayibe, ubicada en la región Norte de Israel.

El texto, escrito en griego, dice: » …Cristo, nacido de María. Esta empresa de Teodosio, obispo temeroso de Dios y devoto seguidor del Apóstol Tomas, fue construida desde los cimientos. Quien entrara por su puerta, orará por ellos » dando a entender que un mismísimo seguidor del Apóstol Tomás habría escrito esta inscripción. En otra entrada trate el tema del por que el griego – y no el hebreo – era el idioma más hablado por los judíos de los primeros siglos.

16. EPICTETO

Epicteto es uno de los fundadores de la filosofía occidental y del estoicismo, vivió entre el año 50 y el 130 d.C, nació como esclavo y fue traído como siervo a Roma, terminó teniendo un contacto muy cercano con la Corte de Nerón, fundó una escuela filosófica en la ciudad de Nicópolis (mencionada en Tito 3:12). En su encuentro con Naso, Epicteto dice: «Lo primero que los aspirantes a filósofos deben aprender es que hay un Dios … y que en todo lo que [el filósofo] dice y hace, debe actuar como un imitador de Dios».

Epicteto estuvo en Roma durante la persecución de los cristianos por Nerón. La visión neutral o incluso moderadamente positiva de Epicteto de los cristianos es bastante interesante en comparación con Tácito, Suetonio y Plinio, quienes contaban veían al cristianismo como una superstición criminal.

Al comienzo de los Discursos 4.7, Epicteto habla de que sólo los niños y los locos son quienes te dicen «no temas al tirano, a sus guardias y sus espadas.» Debido a su falta de
comprensión, los niños y los locos pueden ser intrépidos ante tales amenazas (secciones 1 a 5). De los locos, Epicteto pasa a los galileos, que también son intrépidos: “Por tanto,
si la locura puede producir esta actitud mental hacia las cosas que acaban de ser
mencionadas, y también el hábito, como en el caso de los galileos, acaso no puede la razón y la demostración enseñarle a un hombre que Dios es quien ha hecho todas las cosas en el universo? «

Bonhöffer y la mayoría de los académicos sobre el tema sugieren de que esta referencia a los «galileos» quienes no temen al tirano esta claramente indicando al cristianismo, sin embargo esta referencia a Dios como el creador del universo es sólo el comienzo de una extensa argumentación filosófica (secciones 6-11) en la que los niños, los lunáticos y los galileos sólo son el punto de inicio, el hecho es que como los individuos que se encuentren en dichas tres categorías no temen al tirano, ni a sus guardas ni a sus espadas, el miedo no necesariamente proviene de la misma circunstancia ni del mismo pensar en las personas.

Es interesante notar que Epicteto pone a los cristianos y a los lunáticos en categorías diferentes, en otro momento de reflexión (Discursos 2.9) compara a los estoicos con los «judíos bautizados» y a estos últimos los considera superiores a «judíos que simplemente actúan como griegos pero no se bautizan» otra clara referencia al cristianismo «pre-iglesia católica» en el cuál no creen muchos ateos, Epicteto quizá no tenía en cuenta que había una diferencia entre el judaísmo y el cristianismo, era común en esta época ponerlos a todos en el mismo costal:

» ¿Por qué, entonces, te llamas estoico, por qué engañas a la multitud, ¿por qué, siendo usted judío, actúa como griego?, ¿No ves en qué sentido a los hombres se les llama judíos, sirios o egipcios? Por ejemplo, cada vez que vemos a un hombre entre dos religiones, tenemos la costumbre de decir: «No es judío, solo está actuando como uno». Pero cuando adopta el pathos del hombre que ha sido bautizado y ha hecho su elección, entonces ambas cosas pasan, es judío de hecho y también se le puede llamar uno. Así que también somos «bautizados» falsos, judíos en palabras, pero en hechos algo más, no en sintonía con nuestras propias palabras, lejos de aplicar los principios que profesamos, pero enorgulleciéndonos de ellos como hombres que los conocen.»

17. GALENO

Es uno de los padres de la medicina occidental, fue un médico, cirujano y filósofo griego en el Imperio romano. Se formó bajo influencia griega y al amparo de uno de los mayores templos dedicados a la deidad conocida como Esculapio (Asclepius). Estudió medicina con dos seguidores directos de Hipócrates: Estraconio y Sátiro, y se sabe que visitó las escuelas de medicina de Esmirna, Corinto y Alejandría. En Roma donde su fama como médico de gladiadores le llevó a ser elegido como el médico personal del emperador Marco Aurelio.


Galeno, si bien era un adorador de los falsos dioses olímpicos, reconoce que Jesús (a quien llama Cristo) había vivido poco antes de él – en lugar de negar su existencia – en su compendio de 8 libros llamado Πλατωνικῶν διαλογων συνόψεις (Resumen de Diálogos Platónicos), En la parte 3 del «libris propriis» parágrafo c. 14. En lo que vendría a ser su comentario final sobre la República de Platón, Galeno dijo lo siguiente: «En la comunidad religiosa de los seguidores de Cristo hay personas admirables que actúan con frecuencia según la virtud perfecta; y esto se ve no sólo en sus hombres sino también en sus mujeres». Galeno admira a los primeros cristianos su virtud, y aunque es un hombre cuya posición es conocida y cuya oposición al judaísmo y al cristianismo es manifiesta y clara para todos los que han estudiado sus libros y saben lo que dice en ellos, no puede sin embargo negar las excelentes cualidades que los cristianos despliegan en como llevan sus actividades del diario vivir con virtud y ética. Prosigue: «De esto podemos inferir que las personas llamadas cristianas derivan su fe de señales y milagros. Además, a veces, muestran el comportamiento que adoptan los filósofos; porque la falta de miedo a la muerte y al más allá en general es algo que presenciamos en ellos a diario. Lo mismo ocurre con la abstención de las relaciones sexuales. Algunos de ellos, tanto hombres como mujeres, pasan toda su vida sin relaciones sexuales. Entre ellos hay quienes poseen tal grado de autocontrol con respecto a la comida y la bebida y que están tan inclinados a la justicia, que no se quedan cortos frente a los verdaderos filosofos. «

También encontramos comentarios de Galeno sobre los primeros seguidores de Cristo y la veracidad de los milagros de Jesús – pese a el ser un opositor al cristianismo – en su comentario al libro de Platón «Pedón» (Phaedo) dice: » He visto a estos hombres que son llamados» Nazraye «(Nazarenos), que encontraron su Fe en Inspiraciones Divinas y milagros, que no son de ninguna manera inferiores a aquellos que son en verdad filósofos. Porque aman la pureza, la castidad, y son constantes en el ayuno, y son celosos en evitar cometer errores, y hay entre ellos algunos que durante todo el curso de sus vidas nunca se entregan a las relaciones puramente carnales. « Esto es sin duda un signo de la vida piadosa y cuasi monástica que se hizo conocida entre los creyentes por el impacto emocional que dejó el evento de la resurrección y ascensión de Jesús durante un período de al menos cien años.

18. EL «EDICTO DE NAZARET»

Es en algún momento entre el 40 d.C y el 50 d. C. El emperador romano ordena que los que sean sorprendidos robando tumbas, extrayendo cuerpos y usarlo para alguna causa. Y justamente fue encontrado en Nazaret. Sus características únicas y extrañas hacen del edicto fijado en piedra una interesante pieza de rompecabezas que encaja perfectamente en un contexto posterior a la resurrección: una respuesta muy humana que se puede rastrear en la posición inicial de los líderes judíos sobre la resurrección de Jesús que se narra en los evangelios (Mateo 28: 12-13) y la inseguridad romana sobre el posible ascenso de un rey invisible que podría haber desafiado al imperio desde sus bases.

La violación de la tumba (Violatio sepulchri) ya era un delito en todo el Imperio según el derecho romano al menos desde el año 43 a. C. Sin embargo, la Inscripción de Nazaret parece haber sido algo ligeramente diferente. Aún así, lo que nos dice es bastante intrigante, pues data de pocos años después del año 33.

«Edicto del César
Es mi decisión con respecto a tumbas y mausoleos —quienquiera que las haya hecho para las observancias religiosas de padres, hijos o miembros de la familia— que permanezcan intactas para siempre. Pero si alguien acusa legalmente que otra persona ha destruido, o ha sacado de alguna manera a los que han sido enterrados, o ha trasladado con mala intención a los que han sido enterrados a otros lugares, cometiendo un delito contra ellos, o ha trasladado el sellamiento de piedra del sepulcro, contra tal persona, ordeno que se cree un tribunal judicial, así como se hace con respecto a los dioses en las observancias religiosas humanas, más aún será obligatorio tratar con honor a los que han sido sepultados. Absolutamente no se permite que nadie mueva aquellos que han sido sepultados. Pero si alguien lo hace, deseo que ese violador sufra la pena capital bajo el título de destructor de tumbas «.

Los historiadores concuerdan en que no hay ninguna razón concebible por la que a un César le importaría no solo aprobar un edicto imperial para tal cosa, sino apuntar a los cementerios judíos y preocuparse por el robo de cadáveres judíos, sin embargo, hay una buena razón para que un César haya ordenado la inscripción dirigida a los judíos después del 30 d.C., después de la resurrección, el surgimiento del cristianismo, que era completamente detestable para los romanos, habría sido un catalizador muy probable para el edicto y la Inscripción de Nazaret.

Fue Claudio el César que hizo este edicto, si bien asumió la resurrección como un mito, creyó que hacer este edicto era un golpe potencial para algunos cristianos, también podría haber asumido que los cristianos estaban tramando alguna insurrección usando el «mito» de un rey resucitado para generar confianza en aquellos a quienes él puede haber pensado que eran un peligro para Roma.

Todo esto ocurre en un Israel cada vez más cansado del Imperio y de sus impuestos, Roma sabía que cada vez se le salía todo de control con este pueblo de campesinos rebeldes, fue una relación poco amistosa de tira y encoge, al menos antes de la destrucción de Jerusalén y su templo en el año 70 (profetizada por Jesús en Mateo 24 y Marcos 13).

19. EMPERADOR TRAJANO

Marcus Ulpius Traianus (53 – 117 d.C) fue un emperador romano mejor conocido como Trajano fue declarado por el Senado como el optimus principes (el mejor gobernante) de Roma. Es recordado como un exitoso soldado-emperador que presidió la mayor expansión militar de la historia romana hasta el momento de su muerte, así como por su actividad filantrópica y en la arquitectura por la construcción de grandes edificios y obras públicas.

En respuesta a Plinio el Jóven (a quien ya vimos más arriba), Trajano escribe lo siguiente:

» Has seguido el procedimiento que debías, mi querido Segundo, en el examen de las causas de los que ante ti han sido denunciados como cristianos. Y no es posible, en efecto, establecer para todos ellos una norma general, como si ésta tuviera una aplicación determinada. No hay que perseguirlos; si se los denuncia y acusa, hay que castigarlos, pero quien haya negado ser cristiano y lo haya demostrado realmente, es decir, mediante la súplica a nuestros dioses, aunque hubiera sido sospechoso en el pasado, que obtenga el perdón por su arrepentimiento. Sin embargo, los libros anónimos que circulan no deben tener cabida en acusación alguna, pues esto sirve de pésimo ejemplo y no es propio de nuestro tiempo.«

Plinio estaba disconforme con el maltrato a los cristianos y Trajano – quien tampoco negó la existencia de Jesús – aplaudió su forma de llevar la justicia, que consistía en no practicar una represión indiscriminada, sino que debía castigarlo solo en presencia de pruebas ciertas de adhesión a esta religión, dejando sin castigo a los que se retractasen y en no estar investigando en busca de cristianos a los que castigar en listas anónimas. Esta es otra prueba ineludible a la cuál podemos referirnos de que había seguidores de Jesús obedeciendo y sufriendo por seguirle antes de «la creación de la Iglesia que lo inventó«.

20. LOS REGISTROS NO BIBLICOS DE LOS ROLLOS DEL MAR MUERTO

Los rollos del Mar Muerto encontrados en las cuevas de Qumran son escritos del primer siglo o más antiguos que muestran el idioma, nombres, tradiciones y costumbres de los judíos de la época de Jesús. Estos escritos nos dan un retrato general de cómo eran Judea y Galilea y, es interesante ver el cómo los evangelios de Jesús realmente encajan en ese contexto histórico.

Eruditos como Henry Chadwick ven los usos similares de idiomas, nombres importantes, lugares, costumbres religiosas y puntos de vista registrados tanto en el Nuevo Testamento y los Rollos del Mar Muerto como valiosos para mostrar que el Nuevo Testamento retrata 4 visiones diferentes del mismo hecho en el período del primer siglo que informa y no es un producto de un período posterior o creado por outsiders.

También en 1882 se excavaron unos vertederos en Oxirrinco (Egipto) que contenían una gran cantidad de basura. En estos vertederos se han encontrado miles de papiros con textos antiguos de la mayor importancia. Se han descubierto 118 papiros que contienen fragmentos del Nuevo Testamento exactamente idénticos a los descubiertos en el Mar Muerto, los cuales son exactamente idénticos a los que tuvieron las primeras Biblias impresas por Gutemberg en plena Reforma Protestante hace 500 años apróx.

21. LA LÓGICA

El hecho de que tengamos algunos autores dentro del imperio romano que mencionen a Jesús y / o al cristiano dentro de los primeros ochenta años de su muerte – Plinio el Joven, Tácito, Suetonio – muestra que los intelectuales romanos que estaban interesados ​​en tales cosas (algunos de ellos) no tuvieron problemas en comprender de dónde vino esta pequeña y extraña superstición religiosa que estaba revoloteándo en el imperio. Se originó con «Cristo» (de ahí el nombre: cristiano), en Judea, en la época del emperador Tiberio. Estos autores no tienen ningún interés evangelístico en decir esto. Era solo información conocida de sus propias fuentes de información romanas. No hay ningún documento que muestre que hubo un debate sobre la existencia de Jesús en la antigüedad, dicho debate nunca existió, no se puso en tela de juicio la existencia de Jesús, todos – sus detractores incluidos – lo dieron por hecho.

Estas abundantes referencias históricas nos dejan pocas dudas razonables de que Jesús vivió y murió. Las preguntas más interesantes, van más allá de la historia y los hechos objetivos. Esta cantidad de información no nos ayuda mucho (de hecho, casi nada) para saber lo que Jesús dijo e hizo durante su vida. Pero es útil para darse cuenta de que Jesús era conocido por hombres de su época, que tenían motivos para investigar el asunto. Que nadie puso en duda su existencia. Nadie pensó que era un invento ni un engaño, daban fe de su aparición en la tierra. Si quiere ver lo que realmente sucedió en su vida, de que habló y que hizo, por lógica no querrá depender de este tipo de fuentes, que no nos dan mucho. Usted debería consultar los cuatro evangelios, cuyas fuentes son mucho más antiguas, detalladas y extensas. Lea los evangelios como textos históricos, por que como le pude demostrar en esta lectura: Si lo son.

22. LA PRESUPOSICIONALIDAD PSICOLÓGICA PAUSIBLE:

Jesús no puede ser una idea inventada por la presuposicionalidad psicológica plausible. Para entender este argumento primero hay que entender el siguiente dato histórico: Todos los apóstoles y seguidores directos de Jesús fueron asesinados, torturados y estuvieron dispuestos a dar la vida por él. No hablamos de quienes murieron en hogueras o sirviendo de espectáculos en el coliseo y las arenas, ni a quienes murieron a causa del catolicismo por defender la verdad bíblica, ni a los que mueren hoy a causa de ser sus seguidores, nos referimos específicamente a los primeros seguidores, a quienes le vieron, lo escucharon y compartieron con él.

La gente es capaz de entregar su vida sin resistencia por causas o cosas que creen que son verdaderas incluso si en realidad son falsas, pero nadie muere por algo que saben que es falso, que dentro de sí creen que se trata de un invento, que ellos mismos se han sacado de un sombrero y lo han adoptado como mito. La persecución romana fue implacable, pero ellos creían en las palabras de aquel amoroso rabino que incluso les había prometido dicha persecución. Amigo mío: En el cristianismo hay más mártires que en todas las demás religiones juntas.

Además, los apóstoles no podrían ver los beneficios del cristianismo como nosotros los vemos desde el siglo XXI. Según todos los informes históricos, la iglesia primitiva fue brutalmente perseguida, Roma no sólo tenía sed de sangre sino que le placía verla derramada, psicópatamente anhelaban el grito de desesperación de los cristianos oprimidos, era como un sacrificio agradable ante sus dioses (léase el relato del historiador romano Tácito en sus Anales 15.44), lo que significa que desde la perspectiva de los apóstoles, su mentira cristiana solo produjo dolor y angustia para todos los involucrados: persecución, martirio, pobreza. y miseria.

La única forma en que podrían saber qué sucedería siglos más tarde es si hubiera una profecía de algún tipo, pero usted no creería en ello, pues eso es tan sobrenatural como la resurrección misma del Mesías. Por supuesto, es posible que pudieran adivinar, pero nuevamente eso es extremadamente inverosímil psicológicamente cuando la pérdida del estatus, del sustento y de la misma vida están en juego. Es extremadamente muy poco probable que un martirio voluntario tenga una base de un pensamiento en el cuál se busca crear una mentira para obtener un beneficio económico dentro de varios siglos.

Incluso cuando se considera el posible beneficio del cielo: Jesús no pidió a sus discipulos ni a nadie que para ir al cielo el camino era el sufrimiento absoluto, si Jesús no existió en verdad ni fue resucitado, sería una prueba positiva de que era un mentiroso desde el punto de vista judío del Antiguo Testamento (Deuteronomio 13: 1-5). Esto implicaría que el judaísmo sigue siendo cierto y que los apóstoles están en el infierno por engañar al mundo.

Dicho de otra manera, cuando los discípulos vieron morir a Jesús, se habrían rendido y regresado a la religión de su niñez porque todo el esfuerzo de seguir a Jesús resultó en nada, pero le vieron resucitar y esto lo cambia todo. Nadie soporta sufrimiento extremo, hambre y la muerte por algo que sabe en el fondo que es una mentira o un simple juego para hacer dinero.

Los registros bíblicos hablan de que 500 personas vieron resucitar a Jesús al mismo tiempo, por ello sabemos que no se trata de una alucinación. Pablo trata la cuestión de la resurrección en 1 Corintios capítulo 15. El versículo 19 es bastante sorprendente, dice que si no fuese por la resurrección entonces todo ese sufrimiento sería en vano, que sin Cristo resucitado: «somos los más dignos de lástima de todos los hombres«. Creían que habían visto a Jesús resucitado de entre los muertos, con sus propios ojos, lo creían tan real y de tal manera suficiente como para que murieran sin importarles cuál sería el resultado a largo plazo del cristianismo en la tierra.

Felipe, el apóstol de Jesús, fue crucificado en Frigia, en el 54 d.C. A Bernabé lo quemaron vivo en Chipre, hacia el 64 d.C. Pedro, el discípulo del Señor, lo crucificaron de cabeza en Roma, cerca al 69 d.C. Pablo fue decapitado también en Roma, en el 66 d.C. Andrés, el hermano de Pedro, fue crucificado en forma de X, en Acaya, en el 70 d.C. Mateo, el recaudador de impuestos, fue decapitado en Etiopía, cerca al 60 d.C. Lucas, el médico amado, fue colgado de un árbol en Atenas, cerca al 93 d.C. Tomás fue matado a punta de lanzazos en la India, en el 70 d.C. Marcos, el autor del evangelio, fue arrastrado hasta la muerte ensartado a fierros, en Alejandría, en el 64 d.C. Santiago primero fue lanzado de la punta del templo y, al caer vivo, fue apaleado hasta la muerte en Jerusalén, 66 d.C. No les importó el sufrimiento y fueron a la muerte sin queja, amigos, si creemos en la racionalidad, ellos lo sabían, ellos… Todos ellos, le habían visto resucitado y ascendido.

El grave problema de que todo lo anterior sea REAL:

¿Es Jesús un simple mito que sirve de refrito para todos los dioses anteriores a la venida de Cristo como alegan muchos ateos?, no hay evidencia de ello, pero si Jesús no existió los evangelios no son más que una fábula, el problema surge cuando la evidencia histórica, científica y lógica señala que señala que SI existió es prácticamente indiscutible, evidencia que señala que de verdad existió y dijo e hizo lo que sale narrado en los evangelios, entonces debemos prestar suma atención, no es tan simple como la existencia de Mahoma o Buda (y sabemos que ellos también existieron) pues lo que Jesús dijo e hizo trae indiscutiblemente consecuencias muy claras para el destino del alma después de la muerte.

Evidencia que Exige un VEREDICTO

Interesantemente no hay tanta evidencia para Buda o Mahoma, pero sabemos que existieron. Usted puede abandonarse en el Budismo y el Islamismo sin tener mucha certeza de que sus líderes en realidad hicieron y dijeron lo que se dice de ellos, con Jesús no pasa eso, hay DEMASIADOS documentos y descubrimientos no bíblicos que prueban la vida, muerte y resurrección de un tal Jesús de Nazaret a inicios del Siglo I, con el adicional de que ni Buda ni Mahoma se pararon de la tumba tras haber muerto, y por supuesto ninguno de ellos vivieron vidas profetizadas miles de años antes ni murieron por sus pecados, y morir por los pecados de otro como acto de amor es un hecho crucial, pues viene a salvarle a usted de aquello por lo cuál el Juez lo condenaría, por lo tanto ni Mahoma ni Buda son capaces de salvarle de usted mismo ni dejarlo bien parado delante del tribunal el día en que el gran Juez Justo le haga pagar a todos cada cuál según lo que hicieron. Si el cristianismo es un fraude bien montado entonces Dios no se ha comunicado con la humanidad, pero si no lo es, las implicaciones son extraordinarias, trascendentes y eternas.

Ese que empezó su ministerio en 29-30 DC en Judea, en tiempos de Tiberio César, gritando en las calles así: «El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios se ha acercado. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio». Y que, 3 años y medio después, fue asesinado terriblemente, ante los suyos, insistiendo en que era Dios y que estaba cumpliendo profecías dichas miles de años antes de su nacimiento. El mismo que, tres días después de ser matado como a una bestia, se presentó vivo ante un montón de testigos oculares. Y diciendo: «Soy Dios. Y di mi vida para que ustedes no sean destruidos. Crean en mí», ese contra el que la muerte no pudo, ese que murió para limpiarte de tus más oscuros pecados, ese que está hoy en un Trono, que vive, reina y volverá, ese mismo te dice hoy: «Estoy vivo. Ven, sígueme

Clic aquí si quiere saber más sobre el mensaje REAL de Jesús

Otras pruebas sobre la existencia de Jesús que no he expuesto en este apartado.(Inglés)

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