Yo no soy un erudito en la Biblia. Pero hay cosas que son verdaderamente evidentes, que no necesitas ser un gran estudioso para darte cuenta.

La doctrina es importante. Muchos creen en Jesús pero no en el Jesús de la Biblia sino en uno de su propia imaginación. La clase de Jesús en que creemos es relevante. Por ello Pablo dice a Timoteo que «cuide la sana doctrina» como un tesoro, porque esencialmente la salvación viene mediante un correcto – mas no adulterado – entendimiento del Evangelio.

Un papista con quién alguna vez sostuve un pequeño debate, después de ver todos sus argumentos destruidos a la luz de la Palabra de Dios, me dijo impoluto: ¿«En todas esas cosas no te refutaré, pero igual me quedo en esta Iglesia, es la misma que fundó Cristo? Si me puedes demostrar que Pedro no es el fundamento de la Iglesia ni la roca sobre la cuál Cristo la edifica entonces yo abandono el catolicismo romano».

Posiblemente llegamos al punto álgido de la máxima prueba de fe ciega e irracional para el católico romano, ellos en lugar de tener la «fe racional» y argumentativa a la que nos llama la Escritura (Rom 12:1, Isaías 1:18, 1 Samuel 12:7, Hechos 17:2, Isaías 41:21, 1 Pedro 3:15 etc, etc) deciden tener una fe ciega en una tradición humana, llena de errores, contradicciones y crímenes históricos en lugar de una inerrante fe bíblica.

Muchos posiblemente saben que hay muchas cosas que están mal con la doctrina y liderazgo de su organización religiosa, ni siquiera cumplen con todo lo que el Vaticano estipula, sin embargo, se mantienen allí encerrados por la falacia de que «esta es la Iglesia original que fundó Pedro, por lo tanto, la única Iglesia de Cristo y posiblemente es lo único que doctrinalmente si podemos defender con la Biblia abierta», sin embargo, esa doctrina falsa que han obtenido del torcer de las Escrituras está sostenida por un argumento que es muy fácil de refutar.

CONOCEREIS LA VERDAD, Y LA VERDAD OS HARÁ LIBRES

El mismo solicitó ser refutado. Le contesté con una pregunta; «¿Debido a que todo este argumento proviene de un pasaje bíblico te parece prudente que te lo refute utilizando la misma Biblia? » Me dijo que si. De este modo no caíamos en lo que dijo tal Papa o tal Reformador, o tal Escolástico del siglo XVII; Entonces procedí a realizarle otra pregunta:

«¿Los católicos creen que la Biblia es perfecta o que se contradice?«, él me respondió que la Biblia era la palabra de Dios y no podía haber contradicción ni error en ella, le respondí «la Biblia esta llena de pasajes que hacían referencia a que Cristo es la única roca sobre la cuál debemos edificar la Iglesia y también nuestra vida. Pedro mismo lo dijo. Solamente bajo la luz de muchos otros pasajes claros es que podemos interpretar un pasaje oscuro cómo Mateo 16:18«, luego procedí a citar muchos pasajes. Pero aún así no entendió.

Cómo de igual manera no me entendió pensé que era apropiado dedicar una entrada completa de blog a explicar con argumentos y con la Biblia abierta el por qué Jesús no quería decir que Pedro era una roca sobre la cual la Iglesia sería edificada.

Hay demasiadas personas con esa duda y es una duda perfectamente legítima. Incluso protestantes pueden tener esta duda. Y gente podría quedar atrapada por el engaño. Que por sostener esa falacia no abandonan un culto absolutamente anti-bíblico y anti-cristiano (entendiendo al cristianismo auténtico como la enseñanza de Jesús y la práctica de la Iglesia primitiva señalada en la Biblia). Si eres un buscador de la verdad te invito a evaluar con cabeza fría los siguientes puntos. Si eres un católico profeso y practicante o un sacerdote, te invito a refutarme.

7 Evidencias BÍBLICAS de que San Pedro no es la Roca sobre la que Jesús edifica su Iglesia

  1. Cuándo vas a las fuentes y lees el pasaje original en GRIEGO y LATÍN te das cuenta de la verdad.

Pese a la distorsión que han hecho de ese pasaje, es en esos versos dónde Jesús mismo nos dice algo que se repite a lo largo de todo el Nuevo Testamento, que El (y sólo Él) es la roca en dónde debemos fundamentar la Iglesia. En Griego Koiné «Petra» (gran roca o masa rocosa) y «Petros» (pequeña piedra – lo que sería el arameo de»CEFAS») no son lo mismo.

Es decir, al pronunciar las palabras «TU ERES UNA PEQUEÑA PIEDRA Y SOBRE ESTA ROCA LEVANTARÉ MI IGLESIA» Jesús quería darle a entender a Pedro y a todos nosotros un principio que luego el mismo Pedro nos explicaría DETALLADAMENTE en sus epístolas (esto lo veremos en el punto 3).

Yo, Jesús soy una gran roca, y tú Pedro, eres una Piedra. Sobre mi, la gran roca yo te edificaré a ti, la Iglesia (por que la Iglesia somos nosotros, no es una estructura física, esto lo explica muy bien Corintios y Efesios). Nótese que Jesús dice «yo edificaré mi Iglesia«, El es el constructor y no delegó esta autoridad a ningún ser humano.

Este desdén por desechar la verdadera PIEDRA FUNDACIONAL me recuerda mucho ese pasaje mesiánico de Isaías donde dice que » los constructores desecharan a la piedra principal» refiriéndose a Cristo.

2. Hay que leer el CONTEXTO completo

Un texto sacado fuera de contexto no es más que un pretexto. Una esencial herramienta de la hermenéutica bíblica es entender el contexto del mensaje. Esto se hace leyendo los versículos que hay antes y los versículos que hay después del «pasaje oscuro» que no entendemos.

En contexto, Jesús pregunta a sus discípulos lo que el público en general piensa acerca de la identidad del “Hijo del Hombre” (v. 13). La respuesta de los discípulos muestra la amplitud de la comprensión popular sobre Jesús: Él es Juan el Bautista, Elías, Jeremías, u otro profeta (v. 14).

Jesús, entonces, redirige su pregunta: “Y ustedes [plural = los discípulos], ¿quién dicen que soy Yo?” (v. 15). Pedro responde por los doce: Jesús es el Mesías largamente esperado, Dios el Hijo encarnado (v. 16). Jesús aprueba a Pedro por identificarlo correctamente, resaltando que su discípulo no descubrió esta verdad por medios humanos. Es decir, no había ningún merito en Pedro, sino que esto se le había sido revelado por el Padre.

Jesús reconoce que esto vino como revelación divina, del Padre celestial de Jesús (v. 17). Usando un juego de palabras, Jesús cambia el nombre de su discípulo Pedro (Cefas en arameo y Petros en Griego) y promete fundar la iglesia del Mesías sobre “esta roca” (Petra en Griego).

El comentario del erudito bíblico John MacArthur al respecto nos puede dar mucha luz sobre la correcta interpretación de estos pasajes, especialmente la hermenéutica y al concordancia bíblica sobre el poder de «atar y desatar» o sobre «las llaves«. Aquí puedes leerlo.

De modo que en el contexto, Jesús estaba preguntando a sus discípulos que pensaban en el mundo de él, luego pregunta que piensan sus seguidores de él y luego él mismo se presenta y dice: Yo soy la roca. La pregunta central que el autor plantea en este pasaje es: ¿Quién es Jesús?, dicha pregunta queda respondida.

Otra parte interesante el contexto es que Jesús también dijo estas palabras en Cesarea de Filipo, una ciudad que literalmente fue construida sobre una enorme masa rocosa.

Cesaréa fue nombrada en honor al César y fue dada (20 a. C.) por Augusto a Herodes, quien construyó allí un magnífico templo en honor del emperador. Dicho templo fue construido piedra sobre piedra. Poco después, el tetrarca Filipo la embelleció y la dedicó a su protector imperial Tiberio, de ahí su nuevo nombre Cesarea de Filipo o Cesarea Paneas.

Esto ayuda a dar más contexto a las palabras de Jesús, quien estaba señalando cómo Simón sería una “piedra” o ladrillo para su Iglesia, en contraste con la roca fundacional «Jesús» (posiblemente, señalándose a sí mismo) sobre la que se construyó el templo de Cesarea de Filipo, ilustración de cómo sería construída la Iglesia.

3. Pedro mismo lo entendía bien y nos lo dice en su primera Epístola : ¿Quién es la Roca Fundamental?

Pareciese cómo si el mismo Apóstol Pedro – inspirado por el Espíritu Santo – hubiese sabido de antemano que se habría de levantar esta gran herejía que lo dejó claramente expuesto en la primera epístola que escribió para las Iglesias. 1 Pedro 2:4-9 dice:

«Acercándoos a El, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, más por Dios escogida y preciosa, vosotros también como piedras vivas, sed edificados comocasa espiritual y sacerdocio santo,para ofrcer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de JESUCRISTO. Por los cuál tambipen contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la PRINCIPAL PIEDRA DEL ANGULO, escogida, preciosa; y el que creyer een El no será avergonzado»

Está más que claro. El Apóstol Pedro dice que Jesús es la principal piedra angular (o masa rocosa), y es en torno a ella que las demás piedras pequeñas, nosotros, nos edificamos conjuntamente. Cristo es nuestra base. Sólo El es «el autor y consumador de nuestra fe«

El mismo Pedro nos recuerda que ninguna porción de la Escritura es «de interpretación privada», por lo que la mejor manera de interpretar un versículo bíblico que no entendemos es a la luz de muchos otros versículos bíblicos que si entendemos sobre ese mismo tema.

4. El resto del Nuevo Testamento nos dice que la ROCA sobre la cuál se edifica la Iglesia es Cristo.

El mismo Pedro alega en sus epístolas que el fundamento sobre el cuál la Iglesia debe ser edificada es Cristo. Y nunca dice en dichas epístolas que él sea la cabeza ni el fundamento de la Iglesia (cosas que Jesús si dice sobre sí mismo).

Los católicos romanos no entienden esto porque no leen ni creen en la Biblia. Pedro entendía que se trata de Jesús. Al igual que María «hagan lo que él es diga» vemos siempre la exclusividad de Cristo.

Mateo 7:24-27
«Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.  Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.»

1 Corintios 3:11
«Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como sabio arquitecto, puse el fundamento, y otro edifica sobre él. Pero cada uno tenga cuidado cómo edifica encima. Pues nadie puede establecer otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es JESUCRISTO

Efesios 2:20
«edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo CRISTO JESÚS mismo la piedra angular»

1 Corintios 10:4
«y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los seguía; y LA ROCA ERA CRISTO.»

En pocas palabras, que cada quien vea como sobre-edifica. Pero que nadie ponga otro fundamento que aquel fundamento doctrinal que ya pusieron los apóstoles. Ese fundamento rocoso sobre el cual nosotros, piedras vivas nos edificamos como Iglesia: Es Cristo mismo. Aquellos que niegan que Jesucristo es el fundamento mismo no están edificando su casa sobre la roca y cometen herejía.

5. La Profecía Judía – Mesiánica se refiere al Mesías Prometido como la ROCA de Israel.

Rabbi Yhitzak Kaduri especifica que el Mesías de Israel es UNA PIEDRA DE ÁNGULO. No pondremos los comentarios de un rabíno erudito al respecto, veamos lo que dice la misma Escritura.

Isaías 28:16
«Por tanto, así dice el Señor DIOS: He aquí, pongo por fundamento en Sion una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que crea en ella no será perturbado.«

Daniel 2:34,45
«Estuviste mirando hasta que una piedra fue cortada sin ayuda de manos, y golpeó la estatua en sus pies de hierro y de barro, y los desmenuzó.»

Salmos 118: 20-23
«Esta es la puerta del SEÑOR; los justos entrarán por ella. Te daré gracias porque me has respondido, y has sido mi salvación. La piedra que desecharon los edificadores
ha venido a ser la piedra principal del ángulo. Obra del SEÑOR es esto; admirable a nuestros ojos.»

6. El Antiguo Testamento también se refiere a Dios mismo como la ROCA. Nunca se utilizó este término para referirse a un hombre.

Los judíos conocían y utilizaban con frecuencia esta relación de identificar a Dios como una roca fuerte, lo que luego en griego koiné sería llamado «Petra» (y es por este conocer de dichas escrituras que Jesús y los primeros apóstoles – que eran todos judíos – identifican a la roca con Cristo)

Deuteronomio 32:4
«¡La Roca! Su obra es perfecta, porque todos sus caminos son justos; Dios de fidelidad y sin injusticia, justo y recto es El.«

2 Samuel 22:2
«Y dijo: El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador.«

2 Samuel 22:32
«Pues ¿quién es Dios, fuera del SEÑOR? ¿Y quién es roca, sino sólo nuestro Dios?»

Salmos 18:2
«El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable.«

Salmos 31:3
«Porque tú eres mi roca y mi fortaleza, y por amor de tu nombre me conducirás y me guiarás.»

7. La idea de que Pedro es la Cabeza de la Iglesia no pertenece a la tradición cristiana y fue creada por el Concilio Vaticano I

La Palabra de Dios es absolutamente clara cuándo establece que a Pedro se le había dado el Ministerio de los Judíos y a Pablo el Ministerio de los Gentiles. Es decir, más que ser el líder de la Iglesia de Roma, o auto-proclamarse algún soberano rey supremo del cristianismo, la labor de Pedro era realmente predicar el evangelio a los judíos que vivían dentro y fuera de Israel. Según el libro de Hechos a Pedro se le fue encargado el ministerio de los judíos y a Pablo el de los gentiles.

En Galatas 2:7 y 8 leemos claramente:

«Sino al contrario, al ver que se me había encomendado el evangelio a los de la incircuncisión, así como Pedro lo había sido a los de la circuncisión porque aquel que obró eficazmente para con Pedro en su apostolado a los de la circuncisión, también obró eficazmente para conmigo en mi apostolado a los gentiles«

Pedro recibió el llamado a convertirse en el Apóstol de los Judíos tras su discurso el día de Pentecostes, en dónde se convirtieron 3000 personas. Y es precisamente por hacer de mala forma ese llamado a predicar a los judíos que Pablo reprendió a Pedro en Antioquía (Gálatas 2:11-21). Fue una exhortación en amor, la cuál Pedro aceptó cómo nos revela luego en sus epístolas al hacer entender que ya había aprendido la lección y que Pablo era un hombre a quién todos debían obedecer e imitar pese a que a veces decía cosas muy profundas (2 Pedro 3:16).

La Iglesia Católica Romana fue fundada – casi 3 siglos después de la muerte de Pedro – por Constantino al intentar centralizar todas las múltiples iglesias que había bajo una misma cabeza, él mismo.

Y al momento de su fundación no surgió esta herejía. La idea de Pedro cómo roca, cabeza, fundamento y baluarte de la Iglesia vino mucho después. Con el Concilio Vaticano I.

Se nos dice que Pedro fue el primer Papa, no se niega que fue un líder importante, el libro de Hechos lo pinta así, pero fue un líder más, su influencia como líder supremo magisterial o director absoluto de la Iglesia antes del Concilio de Nicea es casi nula.

El mismo Pablo tuvo peleas con Pedro por que no quería someterse a la sana doctrina, si Pablo hubiese visto a Pedro como el líder supremo de la Iglesia ¿hubiese peleado con él?, más allá, ¿hubiese Pedro aceptado su corrección y luego hablado maravillas de Pablo en sus epístolas?

El primer «Papa» fue Constantino, quién creó dicha palabra.

Pedro es el único al que Jesús llamó Satanas, el único al que Jesús le dijo que «Satanas lo había pedido«, el único que negó a Jesús 3 veces, el único al que Jesús reprendió diciendo «guarda tu espada» pues los que viven por ella morirán por ella.» Sin embargo tenemos mucho que aprender de él. Sus epístolas son verdaderamente llenas de sabiduría y en ambas señala a Cristo.

Pedro nos reafirma lo que toda persona que trabaja en construcción sabe: Si no tenemos nuestras columnas, nuestros ladrillos y nuestras edificaciones siendo sostenidas y fundamentadas por una ROCA DE BASE SÓLIDA (Cristo) nos hundiremos al primer movimiento telúrico, a la primera tormenta, a los primeros vientos fuertes. O simplemente con el paso del tiempo resultado del peso de la edificación.

Edifiquemos nuestras vidas enteras en la roca sólida de Cristo y su Palabra.

Un comentario en «¿Es Pedro la «Roca» sobre la que Jesús edifica su Iglesia? – 7 Argumentos BÍBLICOS»

  1. Como siempre interesante tus entradas. Quizas podrias hacer alguna investigacion sobre el Bohemian Grove, en los bosques de california. Gracias

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