La varicocele, cáncer testicular, hernias, abscesos, dolor crónico, baja tetosterona y la infertilidad son sólo algunos de los problemas que los hombres podemos presentar en nuestro saco viril. Mantener nuestro escroto limpio y saludable es muy importante para nuestra salud sexual.

Un buen cuidado, la higiene y el conocimiento adecuado son factores que pueden ayudar a prevenir la mayoría de los problemas que se presentan en el escroto y los testículos. Además, las féminas lo agradecerán.

1. Para cuidar los testículos hay que tener un buen cuidado del escroto: ¿Qué es el escroto?

Dato Interesante: Escroto viene de la palabra en latín para «escondite» y etimológicamente «Testiculos» viene de TESTIS, dicha palabra es la base griega de otras palabras como atestar, testificar, testigo, testamento, y testimonio. Testículos significa los «pequeños testigos«, podríamos decirle a la entrepierna masculina «El escondite de los pequeños testigos«

El escroto es un saco de piel que cuelga del cuerpo en la parte delantera de la pelvis, entre las piernas. Se sienta al lado de la parte superior de los muslos, justo debajo del pene. El escroto contiene los testículos. Estas «bolas» son dos glándulas de forma ovalada responsables de producir y almacenar esperma. También producen varias hormonas, siendo la principal la testosterona.

El escroto cuelga fuera del cuerpo porque necesita mantener una temperatura ligeramente más baja que el resto del cuerpo. Esta temperatura más baja ayuda a mantener la producción de esperma. Los tejidos del escroto ayudan a proteger las estructuras internas de los testículos, donde se producen los espermatozoides y hormonas importantes.

Anatomía y función del escroto.

El escroto anatómicamente se nos muestra como un saco de piel dividido en dos partes por el rafe perineal, que parece una línea ligeramente oscura en el medio del escroto. El rafe une el tabique interno con el escroto. El tabique (también conocido como el tabique escrotal) divide el saco escrotal en dos partes con anatomía similar.

Segpun WebMD cada lado del escroto generalmente consta de:

  • Testículo. Cada testículo produce hormonas, la principal es la testosterona, con la ayuda de partes del cerebro como el hipotálamo y la glándula pituitaria. También contienen túbulos y células que producen espermatozoides o espermatozoides. Los espermatozoides se transfieren del testículo al epidídimo.
  • epidídimo. Un epidídimo se encuentra en la parte superior de cada testículo. Cada epidídimo es un tubo muy enrollado. Almacenan el esperma creado en cada testículo hasta que maduran, por lo general durante unos 60 a 80 días. El epidídimo también absorbe el exceso de líquido secretado por el testículo para ayudar a mover los espermatozoides a través del tracto reproductivo.
  • Cordón espermático. Cada cordón espermático contiene vasos sanguíneos, nervios, vasos linfáticos y un tubo llamado conducto deferente. Este tubo mueve los espermatozoides fuera del epidídimo hacia los conductos eyaculadores. Los vasos sanguíneos mantienen el suministro de sangre para el testículo, el conducto deferente y el músculo cremáster. Los nervios transportan información desde la médula espinal hacia y desde el escroto, los testículos y el músculo cremáster.
  • Músculo cremaster. Cada músculo cremáster rodea uno de los testículos y su cordón espermático. El músculo ayuda a acercar y alejar el testículo del cuerpo para mantener la temperatura ideal para la producción de esperma. Esta es la razón por la que el escroto cuelga más abajo en condiciones cálidas y más cerca del cuerpo en climas fríos.

Todas estas estructuras están rodeadas por la pared escrotal. Esta pared está revestida con músculo liso llamado músculo cartilagoso de Dartos Fascia. Este músculo, junto con los músculos cremaster, ayudan a expandir o tensar la piel del escroto a medida que se mueve hacia arriba y hacia abajo.

Además, el escroto protege los testículos y los principales vasos sanguíneos, así como los conductos que liberan el esperma de los testículos al pene para la eyaculación.

Al igual que ocurre con cualquier otra parte de nuestro cuerpo, los testículos son igualmente susceptibles a enfermedades, afecciones, lesiones y, también, una amplia gama de condiciones, de la misma manera que, en la mujer, sucede con los ovarios. Y, efectivamente, al igual que con la próstata o la vejiga, es esencial estar en perfecta sintonía con la salud testicular, sobre todo si se desea tener hijos.

De hecho, en lo que a la fertilidad masculina se refiere, mantener una adecuada salud testicular es fundamental, a la par que imprescindible. ¿Sabes principalmente por qué? Cada testículo contiene una serie de pequeños túbulos, o tubos, que contienen tanto testosterona como las células productoras de esperma. A su vez, albergan las células germinales, las 23 células cromosómicas que los hombres replican con la finalidad de producir esperma. Y, sobre todo, son el lugar donde se produce la espermatogénesis

Sin embargo, cualquier lesión o patología puede afectar directa o indirectamente a la salud testicular, y finalmente a la propia fertilidad. Por ejemplo, los testículos se encuentran en el escroto (un saco situado fuera del cuerpo), con el fin de mantenerse ligeramente más frescos y a una temperatura menor que la temperatura corporal. De hecho, una mínima elevación de la temperatura puede afectar a la producción normal de los espermatozoides, disminuyendo la fertilidad temporalmente.

Por otro lado, aún cuando un hombre puede producir espermatozoides a lo largo de toda su vida (se calcula que los testículos son capaces de producir alrededor de 200.000 espermatozoides por minuto), a partir de los 30 años de edad, y sobre todo a medida que se continúa envejeciendo, es común que la cantidad de testosterona producida por los testículos empiecen a disminuir.

2. Cuidado con los golpes

Todos hemos sufrido algún golpe en los testículos; ya sea una patada, un balón que se dirige a donde no debería (o una mujer en un mal estado de ánimo). Incluso puede ser habitual que lo suframos de manos de nuestro pequeño retoño, en particular cuando comienza a patalear y tenemos el infortunio de tenerlo en brazos justo en esos momentos.

En la mayoría de las ocasiones solo queda en un terrible e incómodo dolor, que suele disminuir con el paso de los minutos hasta llegar a desaparecer por completo. Sin embargo, dependiendo de la intensidad del golpe y de la causa que lo haya originado, podría producirse una lesión que debería ser tratada. Es más, si el golpe es lo suficientemente fuerte, es posible que sea necesario acudir al hospital. 

Lo cierto es que los golpes en los testículos son tremendamente comunes, especialmente si tenemos en cuenta que son órganos que cuelgan fuera del cuerpo. Si a eso le unimos que no se encuentran rodeados ni por músculos ni por huesos, prácticamente no hay nada que los proteja, haciéndolos muy vulnerables.

Uno de los primeros síntomas es sentir un tremendo dolor. Dependiendo de la intensidad, puede ser seguido de náuseas y, en ocasiones, vómitos. Por suerte -y esto es algo enormemente positivo que debemos destacar-, afortunadamente están hechos de material esponjoso, que ayuda a absorber el golpe evitando que se produzca un daño mayor. Además, también están cubiertos por un material resistente, útil para proteger a su vez el tejido interior.

Aunque los golpes no se pueden evitar, sobre todo cuando son completamente imprevisibles, es fundamental hacer lo necesario para conseguir que no se produzcan. No obstante, cuando lo sufrimos, es habitual que el dolor y las náuseas generalmente se calmen en aproximadamente una hora. Además, con la mayoría de las lesiones no hay daño en la capacidad de los testículos para producir esperma normalmente.

Cuando practiques algún deporte, una opción excelente es utilizar algún elemento protector, especialmente si se trata de algún tipo de actividad deportiva más intensa y donde los golpes o las lesiones son más habituales, como el fútbol o el rugby.

3. Si trabajas sentado levántate regularmente

La producción normal de esperma ocurre a aproximadamente 34 ºC, lo que significa que los testículos habitualmente se encuentran 3 ºC por debajo de la temperatura corporal normal (que suele ser de 37 ºC).

Por otro lado, cuando existe mucho calor en el ambiente, los testículos pueden enfriarse rápidamente con el fin de continuar con la producción de esperma, alejándose del cuerpo lo máximo posible. A su vez, una temperatura muy baja puede afectar a los espermatozoides, de ahí que cuando hace mucho frío en el exterior tiendan a hacer todo lo contrario: acercarse al cuerpo. 

En el caso del calor, cuando la temperatura es demasiado elevada, o los testículos se calientan en exceso como consecuencia de determinados hábitos, la calidad del esperma puede verse seriamente afectada, disminuyendo tanto el recuento de espermatozoides como su motilidad. Así, la capacidad de los espermatozoides para poder nadar y alcanzar el óvulo para fecundarlo disminuye.

Existen algunos consejos y pautas útiles que pueden ayudarte a evitarlo (o al menos reducirlo):

  • Cuando estás sentado. Permanecer sentado durante mucho tiempo es muy habitual que los testículos se sobrecalienten fácilmente, ya que cuando están en contacto cercano con los muslos, el aire no puede alcanzarlos de forma óptima, evitando que el calor pueda dispersarse con normalidad. Lo aconsejable es levantarte cada cierto tiempo, estirando las piernas. Te vendrá bien, además, a la hora de estirar la espalda.
  • Usa ropa cómoda. No hay nada peor para la salud de los testículos que llevar ropa interior muy ajustada, al igual que ponerse unos pantalones vaqueros apretados. Por tanto, es fundamental llevar siempre unos calzoncillos cómodos, de tela ligera, como por ejemplo el algodón, y que no apreten.
  • Evita las duchas o baños calientes. Darte un baño caliente -y relajante- en algún momento dado no solo no es contraproducente, sino que incluso puede ser muy beneficioso, en especial por sus cualidades calmantes, útil contra la ansiedad y el estrés. No obstante, hacerlo muy a menudo sí puede hacer que la calidad del esperma disminuya temporalmente.

4. Sigue una alimentación saludable

Mantener una alimentación lo más natural y sana posible es importante para disfrutar de una buena salud. Y en el caso de los testículos, es también esencial. De hecho, ¿sabías incluso que determinados casos de infertilidad pueden mejorar al cambiar la dieta?

Destacan sobre todo los alimentos ricos en antioxidantes, los cuales ayudan a reducir los altos niveles de estrés oxidativo e inflamación, que en determinados casos pueden contribuir a la formación del cáncer (como por ejemplo el cáncer testicular). Son interesantes los vegetales orgánicos de colores brillantes, como las zanahorias y los pimientos rojos y amarillos. Las frutas son también esenciales, como las cerezas, granadas, uvas y bayas.

También se sabe que el estrés oxidativo se convierte en un factor a tener en cuenta para el desarrollo de la infertilidad masculina. De hecho, tanto el tejido testicular como el sistema reproductor masculino en sí tienden a ser particularmente susceptibles al estrés oxidativo. De ahí que sea esencial consumir antioxidantes, que ayudan a aumentar la capacidad natural del organismo para combatir mejor el estrés oxidativo inducido por los radicales libres. Y, además, mejorarán la producción de esperma.

El ácido fólico es esencial para la producción celular. En este sentido, se sabe que los hombres con un bajo contenido de folatos pueden tener un 20 por ciento más de espermatozoides poco saludables, en comparación con los que tienen niveles normales o más elevados. Destacan las verduras de hoja verde como la col rizada y las espinacas), las legumbres, los aguacates o las frutas cítricas.

Además, distintos estudios han mostrado que los alimentos ricos en vitamina E, vitamina C, vitamina D, zinc, calcio y grasas saludables pueden ayudar muchísimo a la hora de aumentar el conteo de espermatozoides.

Consejos para un escroto saludable

Estos son algunos consejos de estilo de vida para mantener nuestro escroto en buen estado de salud:

  • Hazte un autoexamen testicular mensual. Haz rodar cada testículo alrededor de tu escroto con los dedos. Compruebe si hay bultos y áreas hinchadas o sensibles. Si sientes algo sospechoso acompañado de dolor, busca un doctor que te haga un ultrasonido escrotal.
  • Báñate regularmente. Toma una ducha o un baño regularmente para mantener limpia toda el área genital. Esto reduce el riesgo de infecciones de la piel que pueden causar otras complicaciones. Mantén el pene y el área del escroto secos después del baño. La humedad atrapada en el área puede convertirse rápidamente en un caldo de cultivo para hongos.
  • Usa ropa suelta y cómoda. Trata de evitar usar ropa interior y pantalones apretados. Permite que tu escroto cuelgue naturalmente de tu cuerpo para ayudar a mantener baja la temperatura escrotal y evitar lesiones.
  • Usa protección cuando tengas relaciones sexuales. Usa un condón cuando realices cualquier tipo de actividad sexual que involucre tu pene. Esto ayuda a prevenir infecciones de transmisión sexual que afectan tu escroto y testículos, así como a tu pareja.
  • Recortar en lugar de afeitar. Si el manejo del vello es importante para ti, es menos probable que haya irritación o cortadas en la piel cuándo recortamos en lugar de afeitarnos o depilarnos, recortar también evita reacciones alérgicas, traumatismos o infecciones.

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