Hace tiempo leí la frase «piensa en el epitafio que quieres que escriban sobre tu tumba, luego vive de acuerdo a el«

Pero ¿Que tal si no nos da suficiente tiempo de pensar en un epitafio?; Nada que hagamos es garantía de que dentro de una semana o simplemente dentro de unas horas perdamos la vida por alguna situación inesperada.

Recientemente hay mucha gente sufriendo de ataques cardíacos, esa es posiblemente la muerte más inesperada y súbita, no lo ves venir y realmente es muy poco lo que puedes hacer en el momento más que confiar en que quienes estén a tu alrededor llamen una ambulancia.

Es aterrador para muchas personas pensar en la fragilidad de la vida humana, pero no por ello deja de ser una realidad.

Si, sé que parece imposible para ti. Que todo esté enorme concierto de moverse, comer, pensar, respirar, dormir, beber, leer, hablar etc se quede totalmente apagado. Pero es una posibilidad.

Ahora, imagina que eso pasa en este mismo momento. Es menester tomar unos minutos para hacerse algunas preguntas bastante serias, las dividiremos en 3 secciones, esta es la primera:

¿Cuantas personas se presentaran en el funeral?, ¿Cuánta gente llorará mi partida?, ¿Habrá gente feliz de que me vaya?, ¿Será mi sepultura una carga financiera para alguien más o dejé ahorros?

¿Que pasará en mi empleo?, ¿Fui feliz en ese trabajo/lo odiaba?, ¿Le darán el trabajo a otra persona o soy totalmente reemplazable?

Medita en esas preguntas, puedes tomar un tiempo y luego continuar con la segunda sección de preguntas:

¿Quienes me aman saben que yo les amaba?, ¿Con cuántos de la gente que de verdad me importa dejé pendientes, deudas o cosas por hacer?

¿Mis seres queridos tendrán alguna clase de herencia, cobro de seguro, testamento o les dejaré alguna clase de recursos tras mi partida?

¿A quien debí haberle dado mi tiempo?, ¿Con quién debí haberme arriesgado?, ¿Le dije a mi hombre/mujer amada lo mucho que le amaba siempre o sólo lo mencioné lo suficiente?

Sé que es muy duro. Vida Diamante no es para todos pero si llegaste hasta aquí eres valiente. Respira.

Puedes tomar el tiempo que quieras meditando en esas respuestas, continua en la tercera sección cuando estés listo:

¿Perdí mi tiempo?, ¿Pasé más tiempo en el mundo virtual que en la vida real?, ¿Perdí buenas oportunidades que la vida me dió por idiota?

¿Las cosas que dejé continuarán sin mi?, ¿Perseguí mis sueños?, ¿Dejé un legado?

¿Marqué una diferencia en el mundo?, ¿Es la humanidad un poquito mejor gracias al impacto que yo hice?

Tu sabes bien las repuestas a estás preguntas y posiblemente ya sabes lo que tienes que hacer para corregirlo, no te preguntes «y si muero», por qué definitivamente lo harás, ahora pregúntate cómo vas a vivir.

No pierdas más tiempo. Agarra papel y lápiz. AHORA.

Determina 5 cosas que harás en cada sección de preguntas, escribelas, ponlo en un sitio que puedas ver todas las mañanas y comienza a trabajar.

Gasta todas tus flechas antes de partir, que no te quede ninguna en la aljaba.

Después de todo nuestra vida es un regalo hermoso, sin embargo es tan efímera que siempre es bueno hacerse un último cuestionamiento:

¿Y si muero al despertar en dónde pasaré la eternidad?

Deja un comentario