12 Consejos Financieros de Benjamin Franklin

Siempre he sido un admirador de este gran inventor, estadista, pensador y empresario. Fue un gran administrador de sus finanzas personales y conocía a la perfección el valor de la educación financiera para la prosperidad de una nación. Teniendo dieciséis hermanos, se las arregló para destacar de un modo u otro. Inventó el pararrayos, creó el servicio de correo postal, fue vital en la independencia de los EEUU, dirigió y administró varios periódicos.

 

Hace algunos días publiqué mi entrada sobre los Consejos de Benjamin Franklin para Hombre Solteros, hoy hablaremos de sus consejos financieros.

Franklin honraba el trabajo como el motor de la felicidad. En su cosmovisión del mundo – común en la visión calvinista en la cuál fue criado de niño –  ponía el trabajo en un lugar preponderante, consideraba que era la base del éxito material y que si había suficiente trabajo y se hacía con excelencia, aquel llegaría de un modo u otro. El hombre tiene derecho a tener abundancia de pan, tener una familia con muchos hijos, descansar en tiempos de ocio y vivir en libertad sólamente si trabaja duro.

Sin embargo el trabajo debe ser moral. Quedó registrado en la historia el hecho de que un hombre acudió a Franklin queriendo publicar un artículo mensual en el periódico de Franklin, The Pennsylvania Gazette. Prometía pagar una gran suma de dinero, pero Franklin pensaba que los artículos eran maliciosos, por lo que se sometió a una pequeña prueba:

“Para determinar si debo publicarlo o no, fui a casa por la noche, compré un pan de dos centavos en la panadería y con agua de la bomba preparé mi cena; Luego me envolví en mi abrigo, me acosté en el suelo y dormí hasta la mañana, cuando, con otra hogaza de pan y una jarra de agua, preparé mi desayuno. De este régimen no siento inconveniente alguno. Al descubrir que puedo vivir de esta manera, he tomado la determinación de nunca prostituir a mi prensa con fines de corrupción y abuso de este tipo, en aras de obtener una subsistencia más cómoda”.

Franklin entendió algo importante. Podía ganar más dinero y vivir un estilo de vida más lujoso, pero ganar más dinero y vivir un estilo de vida más lujoso significaba hacer cosas que no quería hacer.

Hay un término que usan los psicólogos para un problema que tenemos todos los seres humanos, la Adaptación Hedónica, significa que después de alcanzar cierto nivel de vida, inmediatamente aumentamos nuestros estándares un poco más. Es como si pasaramos de conducir a volar en clase económica, y luego de volar en clase económica a volar en clase ejecutiva, y luego de volar en clase ejecutiva a volar en primera clase. Pero cuándo estamos volando en primera clase nos imaginamos cómo sería el tener un avión propio.

Franklin era frugal por que sabía que la trampa psicológica de la Adaptación Hedónica es un camino sin rumbo y que nos puede llevar a sacrificar lo más importante. Nunca sacrifiques tus valores, tu tiempo en familia o tu tranquilidad mental por dinero. Las posesiones de la vida son como el agua salada del mar, por más que bebas nunca terminará la sed.

Toma carácter para deshacerse de la gratificación instantánea y la temporal felicidad de cartón que nos dan las posesiones, Franklin veía la frugalidad no solo como un camino seguro a la Libertad Financiera, sino como un gran medidor del temperamento y el carácter de un hombre libre, quién no se deja dominar por las emociones ni por el dinero.

Pero el grueso de sus consejos sobre el dinero es profundo en cada reflexión, lee lo que compartiré ahora. En 1748 publicó una obra titulada Consejos a un joven comerciante” que exponía su ideario tratando de ayudar a otros, más jóvenes, a alcanzar el éxito.

El primer consejo de todos era: “Recuerda que el tiempo es dinero”,  Aunque esta frase hoy es muy utilizada con varias connotaciones, Franklin quería decir con esto que todo el tiempo que uno pudiera dedicar a generar dinero y trabajar, era tiempo bien invertido. En cambio, cuando uno se apartaba de ese camino e invertía el tiempo en otras cuestiones, estaba perdiendo dinero.
 
 
 
 
Aquí 12 excelentes consejos financieros de Ben Franklin que debemos aplicar
en nuestra Vida Diamante:
1) Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco.
 
2) Presta dinero a tu enemigo y lo ganarás a él; préstalo a tu amigo y lo perderás.
 
3) El que compra lo que no necesita, pronto tendrá que vender lo necesario.
 
4) Es mejor acostarse sin cenar que levantarse con deudas.
 
5) El que quiera prosperar en sus negocios hágalos por sí mismo, y si quiere que todo le salga mal, no tiene más que confiarlos a manos ajenas.
 
6) Si el tiempo es lo más caro, la pérdida de tiempo es el mayor de los derroches.
 
7) Vacía tu bolsillo en tu mente, y tu mente llenará tu bolsillo.
 
8) Yo creo que el mejor medio de hacer bien a los pobres no es darles limosna, sino hacer que puedan vivir sin recibirla.
 
9) La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla.
 
10) La necesidad nunca hizo buenos negocios.
 
11) Si quieren ser ricos no aprendan solamente a saber cómo se invierte, sino también cómo se ahorra.
 
12) Si quieres saber el valor del dinero, trata de conseguirlo prestado.

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